martes, 19 de marzo de 2013

Jehova es mi pastor (Parte 1)


Un versículo muy conocido por la mayoría de creyentes en Cristo, el cual encierra en sí un gran significado para nuestras vidas. Cada día podemos estar seguros que Jehová es nuestro pastor.

Pero, ¿qué significa que Jehová sea nuestro pastor?. Veamos a continuación algunas afirmaciones que responden esta pregunta.

1- Jehová es mi pastor: No temeré.

El pastor de ovejas tiene la responsabilidad de defender al rebaño de cualquier fiera o merodeador que pretenda hacer daño.
Así mismo Jehova nos defiende de toda asechanza del enemigo. El es como un escudo impenetrable, como una muralla de bronce alrededor nuestro que nos salvaguarda de día y de noche.


2- Jehová es mi pastor: El me sustenta.

Las ovejas son animas que necesitan consumir mucho pasto para mantenerse saludables y fuertes. Es por ello, que el pastor debe guiarlas a lugares donde hallan pastos.

Dios sustenta nuestras almas con Su eterna palabra, la cual nos nutre y nos vitaliza para hacer Su voluntad. Tal alimento nos sacia, no sana e inmuniza ante las maquinaciones y deseos de este mundo, por lo tanto es prioritario consumir diariamente tal alimento, Su palabra.

Leer, estudiar, memoriza y vivir la palabra de Dios, resulta en múltiples beneficios para el creyente.
Sin embargo, Dios no solo provee para nuestras almas sino también para nuestros cuerpos. El provee para las necesidades materiales de Sus hijos. Queda claro que El Señor nos sustenta.

domingo, 17 de marzo de 2013

Acerca de Francisco y el Ecumenismo

No se puede negar la conmoción internacional que ha provocado la presentación del nuevo "lider" de la iglesia católica  me refiero al "papa francisco". Lo más difícil e interesante de todo es la reacción de algunos pastores y ministros cristianos los cuales han mostrado una actitud de alegría ante tal anuncio.

Tal reacción ha provocado que muchas personas pongan en tela de juicio a dichos pastores y ministros. No cabe duda respetable lector, que nos encontramos ante uno de los escenarios mas decisivos para el pueblo cristiano, sin ánimos de ser amarillista debo decir que el ecumenismo empezará a infiltrarse más y más en todas direcciones denominacionales.


martes, 12 de marzo de 2013

La palabra de Dios y mi vida.



Actualmente muchos cristianos han descuidado la lectura de la Palabra de Dios y han puesto mas énfasis en otro tipo de libros los cuales no producirán los mismos efectos que las Sagradas Escrituras. Para valorar la lectura de tales Escrituras, veamos los efectos que produce en mi:

1- Me ayuda a crecer espiritualmente. ( 1 Pedro 2:2) Ningún otro libro produce vida y crecimiento en nosotros. Podemos citar libros religiosos o libros sagrados de otras religiones sin embargo solamente las Sagradas Escrituras producen ese crecimiento y desarrollo en nuestra vida. Es el alimento que nutre nuestra alma.

2- Me ayuda a ser sincero conmigo mismo ( Hebreos 4:12) Es una palabra viva y eficaz la cual ayuda a discernir mis pensamientos, a contrastar mis ideas con las del Creador. Es eficaz porque da el mensaje oportuno para mi vida.

3- Me capacita para toda buena obra (2a. Tim 3:16-17) Nos ayuda a ser un obrero preparado para todo lo que Dios demande en su obra.

4- Renovara mi mente (Romanos 12:2). Hoy en día encontramos muchos métodos para relajar nuestra mente o nuestros pensamientos. Pero en la Biblia encontramos esos conceptos, esas palabras capaces de transformar nuestro pensamientos, palabras divinan que hacen una "metamorfosis" en nosotros.

5- Me ayuda a tener exito en la vida (Josue 1:8) Nos ayuda a entender y a alcanzar el éxito en nuestra vida espiritual y material. Ya que las Sagradas Escrituras nos dan las directrices para alcanzar lo que Dios tiene para nosotros.

Esto y muchos más son efectos saludables para nuestra vida. No leer la Biblia nos expone a lo contrario de los ya antes mencionados. Por lo tanto, leamos la Biblia, que el Espiritu Santo nos enseñe y nos ayude a discernirla, a conocerla.


lunes, 14 de enero de 2013

El cristianismo y el mundo.

Ha llegado el tiempo donde los valores mundanos se han infiltrado en la iglesia y por ende en la vida del creyente.
Dando lugar a que las "estrategias, pensamientos y métodos  del mundo substituyan la guianza de Dios, haciendo así, de la iglesia una empresa y las almas como simples números.

Es un cristianismo que ya no produce incomodidad, que ya no difiere mucho del mundo, sino al contrario busca agradarle ofreciendo un evangelio "cool" que puede ajustarse a todo estilo de vida.

Los que viven tal "cristianismo" han olvidado las palabras del mismo Jesús:


Si el mundo los aborrece, tengan presente que antes que a ustedes, me aborreció a mí.
Si fueran del mundo, el mundo los querría como a los suyos. Pero ustedes no son del mundo, sino que yo los he escogido de entre el mundo. Por eso el mundo los aborrece.(Juan 15:18-19) 
Hacen omisión también a esta advertencia:

 ¡Oh gente adúltera! ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Si alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios. (Santiago 4:4)
Lo anterior no es un llamado a ser bélico o chocante contra la humanidad mas bien es un llamado a no tener tolerancia con los deseos o valores mundanos porque los tales "no provienen del Padre" (1 Juan 2:15)

jueves, 29 de noviembre de 2012

Separados para Dios



Cuando somos salvos por medio de la gracia que es en Cristo Jesús (Ef. 2:8), Dios también nos justifica (Rom. 5:1; 8:30) y nos santifica por los méritos de Cristo.

En esta nueva condición de vida (2 Cor. 5:17) nuestra mente debe ser renovada cada día (Rom. 12:1), para que podamos caminar en santidad guiados por la gracia de Dios.

De la misma manera que Jesús, no somos del mundo (Jn 8:23; 17:16). Por lo tanto, debemos retirarnos de las contaminaciones de este mundo (Stg. 1:27; 2 Pe. 2:20) dicho de otra manera debemos HUIR de los deseos del mundo y de la soberbia de la vida.

Amar al mundo y sus deseos equivaldría a un adulterio espiritual  y a una rebelión contra Dios (1 Jn 2:15-16; Stg. 4:4). Si realmente como cristianos llegamos a distinguirnos del mundo sufriremos su rechazo y su menosprecio sin embargo el que ha nacido de Dios triunfa sobre el mundo por la fe ( 1 Jn. 5:4-5).

Tengamos en mente que si por gracia de Dios hemos nacido de nuevo, es un hecho que hemos sido separados para El. Vivamos a la altura de nuestro llamado con el poder de Su fuerza.